Sinopsis.-
Un cineasta griego, exiliado en los Estados Unidos, regresa a su ciudad natal para iniciar un apasionante viaje. De Albania a Macedonia, de Bucarest a Constanza en Rumanía, por el Danubio hasta Belgrado y por fin a Sarajevo. En su camino se cruza con su propia historia, con el pasado de los Balcanes, con las mujeres que podría amar. Espera recobrar con estas imágenes olvidadas la inocencia de la primera mirada... (FILMAFFINITY)
La mirada de Ulises.-
Por Amor López Jimeno
La Mirada de Ulises. Amor Lopez (2)
La Mirada de Ulises.-
Transparencias para el Taller del profesor Claver.
La Mirada de Ulises. Aula de La Experiencia (2)
11 de diciembre de 2009
6 de diciembre de 2009
La clase, de Laurent Cantet
Sinopsis.-
En formato de docudrama, La clase es un film que evidencia la complejidad de la enseñanza en la sociedad occidental actual. La película está ambientada en un instituto de los extrarradios de París mostrando los esfuerzos de un profesor de Lengua, en los inicios de un curso, para conseguir enseñar valores como la democracia, la historia de la palabras o la propia disciplina del centro... Pero una espiral de hechos relacionados con el comportamiento de uno de los alumnos acaba sacudiendo a profesores y estudiantes, produciendo una experiencia dramática sobre buena parte de los protagonistas de esta historia.
Apuntes sobre la película:
De la Escuela al Instituto: un salto en el vacío. Algunas diferencias entre La clase (2008), de Laurent Cantet, y Hoy empieza todo (1999), de Bernard Tavernier. Por José María Claver*
De 1999 a 2008 varias películas han abordado el conflictivo tema del sistema educativo en Francia. En 1999 lo hizo el film de Tavernier, Hoy empieza todo; y más recientemente, en el 2008, el film de Cantet, La clase, ganadora de la Palma de Oro en el Festival de Cannes. Vistos con perspectiva ambos filmes se diría que el deterioro de la educación en Francia prosigue, como en nuestro propio país, a un ritmo creciente e imparable. Aunque desde el punto de vista diacrónico puede ser cierta esta apreciación, ambos filmes, sincrónicamente, no expresan sino el salto en el vacío que se ha ido estableciendo entre la escuela y el instituto como dos espacios cada vez más separados, con objetivos diversos y donde se transmiten valores yo diría que incluso antagónicos. Es más: ambos espacios expresan la contradicción entre el deseo y la realidad, entre lo que nos gustaría que fuera la educación y lo que acaba realmente siendo, entre la transición de una infancia desproblematizada y superprotegida a una adolescencia problemática; entre el vacío inmenso que surge entre un colegio que pretende ser una escuela de iniciación en valores sociales, morales y democráticos y el instituto, auténtico crisol que no refleja otra cosa que las propias contradicciones de la sociedad, que es algo así cómo una gruesa frontera, un primer estadio para la preparación y adaptación a la selva capitalista que el alumno vivirá en el mundo futuro del trabajo, donde lo que primará es el egoísmo, la jungla, lo antidemocrático y antisocial, valores todos ellos opuestos a su inicial enseñanza. Seguir leyendo...
Diálogo entre Laurent Cantet y François Bégaudeau, recogido por Philippe Mangeot
http://www.golem.es/laclase/director.php
Al principio
Laurent Cantet: Antes de rodar Hacia el sur, pensé en hacer una película acerca de la vida en un instituto. Muy pronto decidí que toda la película debía transcurrir dentro del instituto. Pero yo quería demostrar que los institutos son como una caja de resonancia; un lugar que se hace eco de los acontecimientos; un microcosmos donde entran en juego cuestiones de igualdad o desigualdad de oportunidades, de trabajo y de poder, de integración cultural y social, de exclusión. Incluso había desarrollado una escena con un consejo disciplinario que era como una especie de “caja negra” del instituto.
Cuando se estrenó Hacia el sur, conocí a François Bégaudeau, que también presentaba su última novela, Entre les murs. Este libro se opone a las acusaciones que se hacen contra los institutos actuales. Por una vez, un profesor no escribía para saldar cuentas con adolescentes, presentados como auténticos salvajes o verdaderos tarados. Leí el libro y tuve la sensación de que aportaba dos cosas a mi proyecto inicial: en primer lugar, una especie de marco documental del que carecía, y que tenía la intención de suplir pasando unas semanas en un instituto; en segundo lugar, el personaje de François y la relación con sus alumnos. Condensó y encarnó las diferentes facetas de los profesores que yo había imaginado.
François Bégaudeau: El libro se propone describir un año escolar y sus experiencias cotidianas. No hay una dirección narrativa clara ni una trama que se desarrolle alrededor de un acontecimiento. Es verdad que hay consejos disciplinarios, pero solo son un hecho más entre tantos. Laurent y su coguionista Robin Campillo entresacaron lo que les interesaba de este material. El libro es un cúmulo de situaciones y ellos escogieron las que más les interesaban para convertirlas en ficción. En el libro no hay personajes, ellos los modelaron, basándose en los alumnos de la novela. Seguir leyendo...
Thriller de La Clase en YouTube:
En formato de docudrama, La clase es un film que evidencia la complejidad de la enseñanza en la sociedad occidental actual. La película está ambientada en un instituto de los extrarradios de París mostrando los esfuerzos de un profesor de Lengua, en los inicios de un curso, para conseguir enseñar valores como la democracia, la historia de la palabras o la propia disciplina del centro... Pero una espiral de hechos relacionados con el comportamiento de uno de los alumnos acaba sacudiendo a profesores y estudiantes, produciendo una experiencia dramática sobre buena parte de los protagonistas de esta historia.
Apuntes sobre la película:
De la Escuela al Instituto: un salto en el vacío. Algunas diferencias entre La clase (2008), de Laurent Cantet, y Hoy empieza todo (1999), de Bernard Tavernier. Por José María Claver*
De 1999 a 2008 varias películas han abordado el conflictivo tema del sistema educativo en Francia. En 1999 lo hizo el film de Tavernier, Hoy empieza todo; y más recientemente, en el 2008, el film de Cantet, La clase, ganadora de la Palma de Oro en el Festival de Cannes. Vistos con perspectiva ambos filmes se diría que el deterioro de la educación en Francia prosigue, como en nuestro propio país, a un ritmo creciente e imparable. Aunque desde el punto de vista diacrónico puede ser cierta esta apreciación, ambos filmes, sincrónicamente, no expresan sino el salto en el vacío que se ha ido estableciendo entre la escuela y el instituto como dos espacios cada vez más separados, con objetivos diversos y donde se transmiten valores yo diría que incluso antagónicos. Es más: ambos espacios expresan la contradicción entre el deseo y la realidad, entre lo que nos gustaría que fuera la educación y lo que acaba realmente siendo, entre la transición de una infancia desproblematizada y superprotegida a una adolescencia problemática; entre el vacío inmenso que surge entre un colegio que pretende ser una escuela de iniciación en valores sociales, morales y democráticos y el instituto, auténtico crisol que no refleja otra cosa que las propias contradicciones de la sociedad, que es algo así cómo una gruesa frontera, un primer estadio para la preparación y adaptación a la selva capitalista que el alumno vivirá en el mundo futuro del trabajo, donde lo que primará es el egoísmo, la jungla, lo antidemocrático y antisocial, valores todos ellos opuestos a su inicial enseñanza. Seguir leyendo...
Diálogo entre Laurent Cantet y François Bégaudeau, recogido por Philippe Mangeot
http://www.golem.es/laclase/director.php
Al principio
Laurent Cantet: Antes de rodar Hacia el sur, pensé en hacer una película acerca de la vida en un instituto. Muy pronto decidí que toda la película debía transcurrir dentro del instituto. Pero yo quería demostrar que los institutos son como una caja de resonancia; un lugar que se hace eco de los acontecimientos; un microcosmos donde entran en juego cuestiones de igualdad o desigualdad de oportunidades, de trabajo y de poder, de integración cultural y social, de exclusión. Incluso había desarrollado una escena con un consejo disciplinario que era como una especie de “caja negra” del instituto.
Cuando se estrenó Hacia el sur, conocí a François Bégaudeau, que también presentaba su última novela, Entre les murs. Este libro se opone a las acusaciones que se hacen contra los institutos actuales. Por una vez, un profesor no escribía para saldar cuentas con adolescentes, presentados como auténticos salvajes o verdaderos tarados. Leí el libro y tuve la sensación de que aportaba dos cosas a mi proyecto inicial: en primer lugar, una especie de marco documental del que carecía, y que tenía la intención de suplir pasando unas semanas en un instituto; en segundo lugar, el personaje de François y la relación con sus alumnos. Condensó y encarnó las diferentes facetas de los profesores que yo había imaginado.
François Bégaudeau: El libro se propone describir un año escolar y sus experiencias cotidianas. No hay una dirección narrativa clara ni una trama que se desarrolle alrededor de un acontecimiento. Es verdad que hay consejos disciplinarios, pero solo son un hecho más entre tantos. Laurent y su coguionista Robin Campillo entresacaron lo que les interesaba de este material. El libro es un cúmulo de situaciones y ellos escogieron las que más les interesaban para convertirlas en ficción. En el libro no hay personajes, ellos los modelaron, basándose en los alumnos de la novela. Seguir leyendo...
Thriller de La Clase en YouTube:
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